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Diagnóstico:
GIST ( por sus
siglas en inglés)
Tumor estromal gástrico
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Hallazgos
En
el EED de doble contraste (Figura 2), se observa a nivel de la
curvatura menor y hacia la región antral, una lesión solevantada,
redondeada de 4 x 5 cm de diámetro, de bordes regulares y que presenta
una zona central deprimida que retiene bario.
La TAC (Figura
3) nos muestra una lesión redondeada, con leves lobulaciones
en la curvatura menor de estómago, de aproximadamente 4 cm de diámetro,
que se contrasta en forma discretamente heterogénea. En su interior
se observa el contraste oral y una pequeña burbuja de aire, sugerente
de ulceración.
La pieza quirúrgica
(Figura 4) mostró un tumor polipoídeo de 3.5 cm de
diámetro, recubierto por mucosa de aspecto normal, con una ulceración
de 5 por 3 mm en el vértice. El estudio histológico (Figura
5) demuestra que la masa esta constituida por una proliferación
fusocelular, dispuesta en haces entrecruzados; no se encontró mitosis
o necrosis. El crecimiento tumoral se describió como expansivo,
de márgenes netos que llegaban hasta la capa muscular externa.
El estudio inmunohistoquímico CD 34 resultó con positividad
difusa. El diagnóstico anátomo-patológico fue tumor
estromal gástrico (GIST), sin signos histológicos de malignidad.
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Figura 5. (Gentileza
Dra. Gladys Smok, Hospital Clínico Universidad de Chile) |
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Discusión
El término GIST (Gastro-Intestinal Stromal Tumors), fue aceptado
mundialmente por la OMS en su Clasificación Internacional de los
Tumores de 1990. El objetivo fue generar una determinación histogenética
neutral, que agrupara a aquellos tumores mesenquimáticos gastrointestinales
que no cumplieran con los requisitos para ser clasificados como neurogénicos
u originados en músculo liso y que, por otro lado, tuvieran un
estudio inmunohistoquímico positivo para CD 34 y c-kit (CD 117).
Los GIST están compuestos en un 70% por células fusiformes
y en un 30% por células epiteliales.
Generalmente son diagnosticados en proporciones similares en hombres y
mujeres entre 50 y 60 años. Sin embargo, cuando se presenta como
lesión maligna puede verse en edades más tempranas. Un 70%
ocurre en el estómago, seguido por el intestino delgado (20-30%)
y menos de un 10% en esófago, colon y recto. La etiología
y factores de riesgo son desconocidos.La clínica está determinada
por la ubicación y tamaño del tumor. Una gran parte de los
GIST menores de 2 cm de diámetro, corresponden a hallazgos en estudios
del tracto digestivo alto. No obstante, dentro de la inespecífica
sintomatología que presentan, algunos estudios han mostrado que
el dolor (40-70%), hemorragia (20-50%) y masa palpable (20%), son los
signos más constantes. En estudios retrospectivos se ha visto que
sólo un 10% de estos tumores tienen un comportamiento maligno,
y en estos casos generalmente presentan patrones exofíticos, heterogéneos,
áreas de necrosis y adenopatías.
A pesar de la variada clínica que pueden tener los GIST, todos
comparten patrones de genética molecular, inmunohistoquímicos
y citogenéticos.
La predicción de malignidad de los GIST es compleja y por eso se
ha preferido llamarlos de "bajo" o de "alto riesgo". Se estima que son
menos agresivos aquellos de ubicación más proximal (gástricos),
menores de 5 cm de diámetro, bajo índice mitótico
y bajo índice de proliferación. El pronóstico es
mejor en individuos jóvenes. Aquellos con comportamiento agresivo,
pueden presentar diseminación abdominal y/o metástasis hepáticas.
Si bien no existen signos patognomónicos a la radiología,
debiera tenerse en cuenta como un diagnóstico diferencial de lesiones
gastrointestinales únicas o múltiples, redondeadas u ovales
bien delimitadas en combinación con un área de necrosis
central. En tomografía computada se observan como lesiones bien
definidas, con atenuación homogénea y a veces con calcificaciones.
La resonancia magnética es útil para determinar la profundidad
de la invasión.
Los GIST gástricos pueden formar parte del síndrome de Carney,
cuando se asocian a un paraganglioma extra-adrenal y condroma pulmonar.
Palabras claves: GIST, Gástrico, Estroma.
Bibliografía
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175-176.
Correspondencia:
Dr. Francisco Soza R.
Servicio de Radiología. Hospital Clínico Universidad de
Chile. Santos Dumont 999. Independencia. Santiago de Chile.
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