TAC EN PEDIATRIA: TECNICA Y PRECAUCIONES

Drs. José D. Arce V.,
Cristian García B., Karla Möenne B., Víctor Díaz B.,
Roberto Mondaca A., Sandra Ferron C., Sonia Samith D.
Capítulo de Radiología Pediátrica. Sociedad Chilena de Radiología A.G.

 

Al efectuar un acto médico debemos tener presente sus beneficios y riesgos, tratando de privilegiar los primeros y evitar o disminuir al mínimo los segundos.
El uso racional de un examen que emplea radiaciones ionizantes debe ser minimizar la dosis de radiación sin sacrificar su calidad diagnóstica.
En radiología convencional un ajuste inadecuado en los parámetros técnicos (kV, mAs) darán como resultado una radiografía de mala calidad. La introducción del computador, en tomografía axial computarizada (TAC), permitió un mayor rango de latitud en el ajuste de la técnica radiológica, si ella está en valores de subexposición, se producen artefactos que afectan la calidad diagnóstica de la imagen. De esta forma, en la TAC se ha tendido a la sobreexposición con el objeto de lograr una buena calidad técnica, pero desgraciadamente a costa de una mayor dosis de radiación para el paciente. Algo similar puede ocurrir con las modernas técnicas radiográficas digitales.
La introducción de la técnica helicoidal facilitó el uso de la TAC en pediatría, al disminuir el tiempo de examen y la necesidad de sedación, de forma su campo se extendió y su uso se hizo mas frecuente. Es muy probable que ello se acentúe con el uso de la técnica multislice.
Es para nosotros una gran cosa disponer de estas técnicas diagnósticas en nuestro trabajo diario. Pero... ¿nos ha preocupado saber qué ocurre con la dosis de radiación?
Desde los inicios de la TAC ha existido preocupación respecto a esto y se ha sugerido, para adultos ajustar la dosis en relación al peso corporal, aún cuando otros piensan que sería mas adecuado hacerlo en relación al diámetro corporal.
En niños, en la práctica se ha extrapolado, en muchos centros, las técnicas del paciente adulto, lo que ha conllevado a una sobredosis innecesaria de radiación. Desde un tiempo a esta parte, este problema ha llevado a diversos autores a manifestar su opinión y a publicar sus experiencias. En el número de Febrero del 2001 del AJR se destacan una serie de artículos, precedidos por un comentario del editor los cuales se refieren a:

• El riesgo estimado de cáncer como resultado de TAC en el niño.
• La común y mala práctica de no ajustar los factores técnicos usados en adultos para el paciente pediátrico.
• Recomendaciones para minimizar la radiación en el paciente pediátrico.

Paciente de 14 años en control por seminoma operado a los 13 años. (A) TAC helicoidal de abdomen a los 13 años usando 280 mAS y (B) TAC helicoidal actual con 180 mAs. En ambos exámenes se han mantenido constantes todos los parámetros de adquisición y procesamiento de imágenes, a excepción de el mAs. Figura A: 280 mAs. Figura B: 180 mAs. Nótese como ambas imágenes muestran una calidad diagnóstica adecuada.

Arce JD. y cols. TAC en pediatría: técnica y precauciones. Rev Chil Radiol 2001; 7: 54-55.

 

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